Después de siete años de trabajo y 7 meses de viaje, por fin la sonda Insight de la NASA se prepara para aterrizar en Marte.

Los ingenieros de la NASA están siguiendo la llegada a Marte desde aquí. «Con Marte nada está nunca asegurado. Marte es difícil», resumió Thomas Zurbuchen, jefe de la sección científica de la NASA, que ha aprobado esta misión de casi 1.000 millones de dólares para estudiar el interior del planeta rojo.

Es la primera vez desde 2012 que un artefacto intenta llegar a Marte, después de que lo hiciera el Curiosity de la NASA, el único actualmente activo en la superficie del planeta.

Su entrada a la atmósfera de Marte

InSight debe entrar en la atmósfera de Marte a las 19:47 horas GMT (16:47 hora local) , de forma oblicua para evitar volar en pedazos.

A penas roce la atmósfera de Marte la temperatura aumentará rápidamente hasta los 1.500 °C, pero la sonda está preparada con un escudo térmico reforzado.

La sonda se desplazará a unos 20.000 km/h, entre tres y cuatro veces más rápido que una bala de fusil.

Cuatro minutos y un centenar de kilómetros más allá, un paracaídas se abrirá automáticamente, frenando de manera brutal el descenso.

La sonda encenderá rápidamente sus 12 retrocohetes que frenarán a unos 8 km/h el descenso del aparato.