CatalinaMuñoz

Hace seis años conocimos el emblemático caso del “Ecce Homo”, que generó comentarios en todo el mundo e indignó a los expertos en restauración. Una mujer de la tercera edad y fanática de la pintura, intervino el fresco del siglo XX ubicado en Borja, España.

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El nuevo “Ecce Homo”

Una situación parecida se vuelve a vivir en España, pero ahora con una escultura de San Jorge a caballo, que está en la Iglesia de San Miguel, en la localidad de Estella, Navarra.

La pieza que data del siglo XVI, está en medio de la polémica porque una mujer inexperta de la escuela local de manualidades llamada Karmacolor, se hizo cargo de su restauración, pero con un resultado horrible.

“No entiendo cómo la gente no comprende que un patrimonio como éste, que está protegido e inventariado, no puede caer en cualquier mano, que intervenir en cualquier obra supone un estudio previo profundo”, denunció en ABC la restauradora Carmen Usúa.

El Servicio de Patrimonio Histórico de Navarra paralizó los trabajos “que ya estaban prácticamente terminados” e intentarán hacer un proceso de “desrestauración”.

La Asociación de Conservadores y Restauradores de España envió una petición para que el caso tenga consecuencias penales y que se investigue por qué una obra así no ha sido adecuadamente protegida.

Lo más insólito de todo es que los expertos coinciden en que la escultura de San Jorge estaba bien conservada y solo tenía “algo de suciedad”.