A más de cuatro meses de su fallecimiento, la Policía de Los Angeles dio a conocer los resultados de la autopsia realizada al cuerpo de Chester Bennington, líder de Linkin Park.

En esta se descarta el uso de cualquier tipo de drogas al momento de perder la vida, aunque sí consumió alcohol.

Esto se condice con lo encontrado por la policía en el lugar: Solo una botella de cerveza vacía, un vaso a medio servir y una pastilla de Ambien, la que se utiliza normalmente para dormir.

Finalmente se reveló de forma oficial que su muerte se produjo por ahorcamiento y que no dejó ningún tipo de nota suicida.