Uno de los elementos característicos de Placebo en los 90 y 2000 era la apariencia andrógina de su líder, Brian Molko.

Este fue uno de los temas que el inglés trató en entrevista con Kerrang!, aunque aseguró desde un comienzo que su intención «no era realmente el causar shock», sino que algo mucho más profundo.

«Lo de hacer cross-dressing (usar ropa que socialmente está considerada para el sexo opuesto) era más un acto político. Lo que intentábamos era desafiar a la homofobia que habíamos presenciado en la escena musical», indicó Molko.

Luego fue al punto: «Básicamente quería que cualquiera que fuese un poco homofóbico en el público me mirara y dijera ‘oh, ella está bien, me gustaría acostarme con ella’ antes de darse cuenta que el nombre de ese ‘ella’ era Brian y entonces se hacían algunas preguntas sobre, digamos, lo fluído de la sexualidad misma».

«Fue una decisión estética, pero también un acto político», aseguró.

De todas formas, no siempre fue bien aceptado, recordando algunos episodios cuando fueron la banda telonera de Weezer: «Fue raro, ya que nos habíamos acostumbrado un poco al abuso al comienzo, pero fue paradójico para mi cuando pensé ‘¿por qué comprar un ticket para venir aquí y abusar de mí?’. Pero disfruté la experiencia. No importa cuanto abuso aguanté, yo era el que tenía el micrófono y el que siempre terminaba en la cima«.

¿El episodio más doloroso? «Estábamos abriendo para Weezer y el público en un show nos empezó a tirar monedas. Eso realmente duele, pero al final del show las recogimos y fuimos a comprar una ronda de tragos«.