Primero fueron los juguetes, ahora son las aplicaciones móviles de Disney las que la tienen en bajo el foco por una dura acusación: Habrían espiado niños a través de ellas.

Para tranquilidad de muchos, no es a través de la cámara o micrófono, sino que sacando información de su comportamiento para luego venderla a terceros.

Esta información, revelada por The Hollywood Reporter, indica que Amanda Rushing fue la persona que demandó a la empresa Disney Electronic Content debido a este comportamiento, el que pasa a llevar el Children’s Online Privacy Act (Ley de privacidad de niños en línea), la que tiene duras restricciones para las aplicaciones y juegos para niños menores de 13 años.

¿Y qué apps estarían involucradas? Palace Pets, Dodo Pop, Club Penguin Pop, Disney Crossy Road, Cars Lightning League, Disney Build It Frozen, Zootopia y Emoji Blitz.

Esta no es la primera vez que Disney está en problemas por esta misma causa, ya que en el 2011 fue demandada por recolectar información personal de niños entre el 2006 y el 2010 a través de la aplicación PonyStars.