Hace cinco años nos dejó uno de los más grandes músicos que han nacido en Sudamérica: Luis Alberto Spinetta.

El Flaco no pudo seguir peleando contra un agresivo cáncer al pulmón, falleciendo en el año 2012 a los 62 años de edad.

Su trabajo recorrió diversos estilos y también numerosos proyectos musicales, los que no serán olvidados por sus seguidores ni por todos aquellos que fueron influenciados, de una u otra manera, por él.

Luego de que volaran estos cinco años sin su presencia, muchos siguen sin conocer su obra. Entonces me asaltó la duda: ¿Cómo poder conocer rápidamente a Spinetta? Ya que una vez que lo conoces, lo único que tendrás ganas es de seguir conociendo cada uno de los rincones de su música.

Tuve que pensar cien veces cómo escribir esto. No es fácil mostrar el mundo creado por un artista en solo cinco canciones, pero con Spinetta esto se puede lograr incluso con una.

No prometo poner solo canciones conocidas ni tampoco ir al extremo de publicar lo más rebuscado. Pienso en estas canciones como las que recomendaría a quien nunca le ha dado algunos minutos al Flaco. Al menos haré el intento.

Pescado Rabioso – Artaud

Partí mal. Hablé de canciones, pero lo primero será un disco completo. Artaud se puede disfrutar o sufrir por partes, así como también se puede mirar como un todo. Las letras y la transición entre una canción y otra no permiten mayores pausas. Y cuando hay que hacer alguna, Spinetta lo hace por tí. Lo mejor que se puede hacer con este disco es presionar play, poner atención y dejar que corra.

Almendra – Muchacha (ojos de papel)

Podrá ser la canción más conocida, versionada por infinidad de músicos y tocada prácticamente en cualquier país con el que compartamos idioma, pero esta canción demuestra el potencial de Spinetta en una de sus más antiguas agrupaciones. Partiendo por una premisa muy explotada y acompañada por la simpleza de algunos instrumentos, el Flaco logró crear una canción que traspasó décadas y se instaló en el inconsciente de toda un continente.

Invisible – Durazno sangrando

Spinetta podía pasar por diversos géneros sin problemas y no hablo solo en lo musical. En Durazno sangrando, segundo álbum de Invisible, el grupo se dejó llevar por la filosofía oriental de Lu Dongbin. Incluso existió el espacio para incluir un poema de Santiago Spinetta, padre de Luis Alberto, entregando un disco conceptual que quizá no es fácil de digerir, pero que entrega más cosas cada vez que se escucha. Otra canción recomendada, y de muy buena fuente: El anillo del Capitán Beto.

Luis Alberto Spinetta – Canción para los días de la vida

Dentro del repertorio de Spinetta también hubo aproximaciones al jazz fusión. Dentro de esto, sobresale el disco solista A 18′ del sol, en donde el Flaco pudo dar rienda suelta a su calidad y talento. Solo ocho canciones son las que componen el álbum, el tercero dentro de su extensa discografía solista, todas compuestas, arregladas y producidas por él. Un todoterreno.

Spinetta Jade – Maribel se durmió

«Maribel se durmió» es un clásico. Todas las listas sobre las mejores canciones argentinas la tienen anotada y bla bla blá. Todas esas cosas hacen que la canción se vea con otra perspectiva, cuando lo importante es solo escucharla y escucharla diez veces más. Influenciada fuertemente por el rock progresivo de los 80, la canción incluso toma elementos de Beethoven. Es decir, Spinetta te toma y te lleva por mil lugares diferentes en menos de tres minutos. Eso lo hacen pocos.

Después de escribir, más claro me quedó: cinco es insuficiente. Mejor bajar, comprar o pedir prestada música del Flaco y tomarse el tiempo para disfrutarla. Ya no hay excusas. La muerte se llevó a Spinetta, pero ni cagando se llevará su música.