Galeria de fotos

Disclosure: Beats con sentido

Gente con tiempo y ganas de dominar las discusiones, sobre todo cuando se tratan de música y estilo de vida, dicen que la electrónica se vale de elementos como el impulso de los beats, la habilidad en la mezcla, la recepción (y explosión) de la audiencia y de la calidad del sistema de sonido dispuesto en el lugar, para lograr la revolución que vivimos por estos días y que lo domina todo.

Pero todo el mundo se olvida de las canciones. De hacerlas para que la gente no pueda parar de cantar, de escucharlas donde sea y de vibrar con cada segundo. Ese es el secreto de Howard y Guy Lawrence para lograr que el Movistar Arena el pasado domingo lo dejara todo bailando: hacer canciones aliándose con las voces más interesantes de este tiempo y meterse entre lo más escuchado todos los días.

 

d3

 

Y ahí estuvieron. Los cantantes virtuales, los coros pegotes y una puesta en escena a la altura de un show de estas características. Pero además funcionó incluso traspasando el cánon de los odiosos, porque cada momento donde el público explotó se preparó, literalmente, a mano. Cada uno desde su torre de control, con un bajo colgando, percusiones y un micrófono que no servía solo para alentar a que la gente levantara las manos. Disclosure toca gran parte de lo que escuchamos, no dejan escapar detalles y, como los niños mateos que son, encantan con una gracia bien hecha.

El límite está infinitamente arriba. Hacer electrónica en dúo tiene a dos referentes prácticamente inalcanzables, pero los Lawrence, criados por músicos profesionales que los tenían tocando desde antes de cumplir 5 años, tienen toda la vida por delante. Que su debut haya sido en un recinto repleto, justo celebrando un año de su segundo álbum Caracal y en la cima de los rankings, es un buen augurio para cuando vuelvan.

Las fotos son de Héctor Zapata