Charli xcx lanza "Music, Fashion, Film": El manifiesto existencialista de una estrella pop agotada

El nuevo disco de Charli xcx la ve fuera de la pista de baile y más cerca de esas conversaciones existencialistas del after.

CHARLI XCX

Charli XCX lleva casi dos años viviendo lo que parece una fiesta interminable. Desde el lanzamiento de "Brat" (2024), su figura ha estado más presente que nunca en la cultura pop. Publicó un álbum de remixes, estrenó su propio falso documental, compuso la banda sonora de "Cumbres Borrascosas" e influyó en buena parte del sonido que hoy domina la industria. 

Sin embargo, con "Music, Fashion, Film" finalmente llega el momento del after. Su nuevo disco la muestra en su faceta más existencialista. Una estrella pop agotada de sí misma, pero incapaz de abandonar los focos por los que luchó durante toda su carrera.

Charli xcx y el disco del after 

Hay un momento inevitable para quien organiza una gran fiesta. La gente se va, las luces se encienden y solo queda el anfitrión, demasiado agotado para limpiar el desastre y obligado a enfrentarse al silencio. Dos años después de "Brat" y del fenómeno cultural que desató, ese momento finalmente llegó para Charli xcx.

Si "Brat" era un álbum sobre vivir la fiesta, "Music, Fashion, Film" trata sobre sobrevivir a ella. Manteniendo el tono confesional, Charli explora el desgaste de haber alcanzado la cima, el agotamiento de convertirse en un personaje, la ansiedad de no saber qué hacer después del éxito y la sensación de haber quedado atrapada en el mito que ella misma construyó.

Musicalmente, "Music, Fashion, Film" también parece funcionar como un rechazo al disco que la convirtió en un fenómeno global. Los sintetizadores le dan espacio a las guitarras, el Auto-Tune da paso a una voz más monótona y contenida y los breaks electrónicos son reemplazados por capas de distorsión.

Nada es al azar. Charli parece empeñada en sabotear las expectativas que ella misma creó. "Creo que la pista de baile está muerta, así que ahora hacemos música rock", canta con ironía en "Rock Music", el tema que abre el disco. Más que una frase provocadora, funciona como un manifiesto. Este álbum no existe para prolongar el fenómeno Brat, sino para escapar de él.

Su manifiesto existencialista

En "The Moment", el falso documental que parodia el fenómeno Brat, Charli xcx ya nos adelantaba los temas que le darían forma a este disco. El éxito comercial que persiguió durante tanto tiempo buscando no terminó por satisfacerla. Al contrario, la empujó hacia una crisis existencial en la que se pregunta qué puede ofrecerle todavía la música. 

Basta con escuchar "Camera", uno de los puntos más altos del álbum. En ella, Charli explica sus recientes coqueteos con el cine y por qué hoy se siente más cómoda detrás de la cámara. "Finalmente puedo ser completamente honesta", nos canta. Una paradoja que resume buena parte del disco, solo al esconderse detrás de un personaje parece encontrar la libertad para mostrarse tal como es.

Charli xcx en "Camara"

El estado del mundo tampoco ofrece demasiado consuelo. En "SS26", su pesimista reflexión sobre la crisis climática, una Charli frustrada reconoce que ni la música, ni la moda ni el cine sirven de mucho mientras el planeta sigue encaminándose hacia el desastre. Sin embargo, el tema también expone una contradicción, aunque todo parezca derrumbarse, quizá baste con verse bien usando ropa bonita para soportar el final.

Charli tampoco es ajena a cuestionar su propia hipocresía. En "Persona", una clara referencia al clásico de Ingmar Bergman, parece dirigirse a alguien que le miente constantemente al público. Alguien que se pone una máscara de felicidad mientras se desmorona por dentro. Sin embargo, la canción pronto revela que esa acusación también es un espejo. De nada sirve señalar esas mentiras cuando es capaz de reconocerlas en sí misma.

Los altos y bajos de un experimento imperfecto

Aunque la música confesional siempre es un ejercicio valioso en una era dominada por las máscaras y las pantallas, un disco no puede sostenerse solo sobre sus intenciones. Hace algún tiempo, Charli XCX afirmó que "la música no era importante", sugiriendo que una buena canción necesita ir acompañada de una propuesta artística que le dé sentido.

Esa lógica también funciona en sentido contrario. Ningún concepto, por sólido que sea, puede sostenerse sin canciones capaces de desarrollarlo. Algunos de los experimentos de "Music, Fashion, Film" terminan frustrándose por la brevedad de sus temas, que se desvanecen justo cuando parecen encontrar una idea realmente interesante. Casos como "Yeah" y "Card Declined" dejan la sensación de que el disco, en ocasiones, abandona sus mejores ideas antes de darles el tiempo necesario para crecer.

Charli xcx junto a Martin Scorsese, John Cale y Marc Jacobs

Parte de estas limitaciones parecen explicarse por un evidente agotamiento creativo. Muchos artistas habrían optado por tomarse un respiro, sobre todo después de reconocer, como la propia Charli XCX, que atraviesan un periodo de escasa inspiración. Y aunque es admirable que haya decidido crear precisamente desde esa incomodidad, es inevitable preguntarse cuánto habría crecido "Music, Fashion, Film" si hubiera contado con más tiempo para desarrollar sus ideas.

Afortunadamente, el álbum reserva uno de sus mejores momentos para el final. "No One Last Forever" funciona como la verdadera tesis de "Music, Fashion, Film". Un manifiesto nihilista donde Charli acepta que nada ni nadie dura para siempre. Y que, al final, tampoco importa demasiado cuando nuestras propias vidas son tan efímeras.

Sin embargo, junto a nada menos que David Cronenberg, la canción encuentra una conclusión inesperadamente esperanzadora. No importa si el arte sobrevive más que quienes lo crean. Lo verdaderamente importante es seguir tomando riesgos mientras todavía estamos aquí. El sentido no está en el legado que algún día dejaremos, sino en aquello que somos capaces de crear en el presente.

Es por eso que, aunque "Music, Fashion, Film no" sea el disco que mejor refleja todas las capacidades de Charli XCX, sí parece ser el que necesitaba lanzar en este momento. No intenta prolongar la fiesta de Brat, sino aceptar que toda celebración termina alguna vez. Cuando las luces se encienden y el silencio finalmente aparece, lo único que queda es descubrir si todavía vale la pena seguir creando. Este disco no ofrece una respuesta definitiva, pero demuestra que Charli aún está dispuesta a hacerse esa pregunta.


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