Comprar una entrada para un concierto que originalmente no estaba en tus planes es más común de lo que parece. Así lo reveló un nuevo estudio sobre los hábitos de entretenimiento en Chile.
Según una investigación de Betsson, el 43% de los encuestados reconoció haber comprado entradas para eventos a los que inicialmente no pensaba asistir.
La principal explicación está relacionada con el FOMO, expresión inglesa que significa fear of missing out, es decir, el miedo a quedarse fuera de una experiencia.
¿Cómo influye el FOMO en los conciertos de Chile?
El estudio reveló que el 30% de los participantes cambió de opinión después de ver publicaciones de otras personas en redes sociales. Además, el 47% estaría dispuesto a pagar más del precio original para conseguir una entrada agotada mediante reventa verificada.
De ellos, un 28% aceptaría pagar hasta un 10% adicional, mientras que un 13% desembolsaría entre un 11% y un 25% más.
Pero hay otro dato llamativo: el 40% reconoció haber estado más preocupado de grabar o compartir un evento que de disfrutarlo.
La investigación también mostró que tres de cada cuatro encuestados gastaron dinero en música en vivo durante el último año.