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La OMS pone atención en Rusia tras muerte de una científica que rompió tubo de ensayo: 189 personas permanecen en cuarentena

El caso activó un operativo sanitario en la región de Irkutsk, donde 189 personas que tuvieron contacto con la científica fueron puestas bajo observación. 

Rusia
Getty Images / New York Post

La muerte de una investigadora de 28 años en Rusia activó alarmas sanitarias. La Organización Mundial de la Salud (OMS) reaccionó.

La fallecida fue identificada como Darya Shipilova, quien trabajaba en el Instituto Antipeste de Irkutsk, especializado en la investigación de enfermedades infecciosas. Según reportes de medios locales, la científica habría enfermado después de romper accidentalmente un tubo de ensayo que contenía bacterias vivas mientras recolectaba muestras.

El caso generó preocupación ante la posibilidad de que se trate de un brote de peste, aunque las autoridades rusas todavía no han confirmado esa hipótesis.

La OMS ya está en contacto con Rusia

Ante la incertidumbre, la OMS confirmó que está al tanto del fallecimiento de Shipilova y que mantiene contacto con las autoridades sanitarias rusas.

El organismo internacional señaló que está trabajando con Rusia para evaluar los riesgos de bioseguridad y conocer el estado de la investigación epidemiológica.

Mientras tanto, las autoridades rusas informaron que la investigadora padecía una “neumonía de etiología desconocida” y aseguraron que los análisis posteriores no detectaron microorganismos relacionados con su trabajo.

189 personas permanecen bajo observación

Tras el fallecimiento, 189 personas que pudieron haber tenido contacto con Shipilova fueron puestas en cuarentena, entre ellas trabajadores del Instituto Antipeste.

Hasta ahora, ninguno de los contactos identificados ha presentado síntomas y las pruebas realizadas han dado negativo.

La posibilidad que más preocupación ha generado es la de una peste neumónica, una variante que puede transmitirse entre personas mediante partículas respiratorias.

La situación también llevó a Anna Popova, jefa del organismo ruso de vigilancia sanitaria, a trasladarse desde Moscú hasta la región de Irkutsk para conocer los antecedentes.

Por ahora, las autoridades aseguran que la situación se mantiene estable, mientras continúan los análisis para determinar qué enfermedad provocó la muerte de la investigadora.


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