Tomar un vaso de agua tibia al despertar se transformó en una tendencia recurrente en redes sociales. Sin embargo, su verdadero beneficio está lejos de las promesas sobre pérdida de peso o efectos desintoxicantes.
La ciencia y la nutrición explican que su verdadero beneficio radica en la preparación y optimización del sistema digestivo de una forma que es poco conocida.
El impacto digestivo de tomar agua al iniciar el día
El organismo humano mantiene una temperatura interna cercana a los 37 °C. Ingerir líquidos a temperaturas extremadamente frías inmediatamente después de despertar genera un estrés térmico evitable para el cuerpo. En su lugar, el líquido tibio ofrece una transición más amable tras el reposo nocturno.

La nutricionista Ana Luzón detalla que esta práctica responde a una razón de eficiencia funcional más que a mitos populares. "Mi hábito de beber agua caliente no tiene que ver con quemar grasa ni 'detoxificar' el hígado, sino con algo mucho más sencillo: preparar el terreno digestivo", asegura la especialista.
Beneficios mecánicos y circulación en el organismo
El consumo de agua caliente en ayunas aporta ventajas mecánicas concretas en el tracto gastrointestinal.
En primer lugar, favorece la higiene intestinal al disolver restos de alimentos y mucosidades acumuladas. Además, el leve calor estimula la vasodilatación, lo que promueve una mejor irrigación sanguínea en las mucosas del estómago e intestinos.
Por su parte, la nutricionista Kristen Carli concuerda en que la hidratación con agua tibia resulta positiva para la digestión inicial según as.com.
Sin embargo, enfatiza que no existe evidencia científica que respalde efectos mágicos sobre la inmunidad o la pérdida de peso corporal. De esta forma, la hidratación matutina se posiciona como una herramienta sencilla para mejorar el bienestar digestivo diario.
Sigue a Rockandpop.cl en Google Discover
Recibe nuestros contenidos directamente en tu feed.