Un reciente estudio publicado en la revista Science, revela uno de los misterios más enigmáticos de la climatología. Explicando cuál es la razón de que la Antártida se congelara millones de años antes que el Ártico.
La investigación fue realizada por científicos de la Universidad de Southampton, con equipos de Alemania, Países Bajos e Italia. Los investigadores descartaron que la caída del dióxido de carbono en la superficie terrestre, los cambios en la temperatura del planeta y las variaciones en la circulación del agua fueran, por sí solos, las causas que explicaran el fenómeno. Si no que todo sucedió abajo de la Antártida.
¿Cómo se realizó el estudio?
El grupo de investigadores reconstruyó la evolución de la Antártida Oriental durante unos 100 millones de años en modelos computacionales. Donde concluyeron que la separación de los continentes generaron un levantamiento de terreno que permitió las altitudes necesaria para acumulación de nieve.
Esto, específicamente sucedió hace más de 201 y 143 millones de años. Momento en el que África y la Antártida comenzaron a separarse durante el periodo Jurásico. Estas separaciones generaron procesos llamados "ondas del manto", movimientos lentos de roca caliente bajo los continentes.
Dichos procesos modificaron el relieve por millones de años, donde se elevó el terreno hasta el punto de formar una gran meseta. Según los modelos computacionales, hace más de 45 millones de años, gran parte del paisaje ya había superado los 2 kilómetros de altura, siendo un punto clave para que la nieve y los glaciares pudieran persistir. Incluso en un planeta que era 5°C más cálido que ahora.

"La superficie terrestre de la Antártica se elevó gradualmente hasta el punto en que el hielo pudo asentarse de forma permanente, incluso mientras los océanos polares circundantes, así como las temperaturas globales, se mantenían sorprendentemente cálidas", mencionó Thomas Gernon, autor principal del estudio.
Este levantamiento permitió la permanencia de la nieve, ya que a mayor altitud las temperaturas son más bajas. Debido a esto, la nieve acumulada se fue manteniendo año tras año. Así, los glaciares de montaña se expandieron y se fusionaron, dando origen a la Antártida Oriental. A este proceso, los investigadores lo denominaron “efecto hielo-albedo”.
Actualmente, la capa de hielo que se encuentra en ese sector, es la más grande de la Tierra, almacenando la suficiente cantidad de agua como para elevar el nivel del mar en unos 52 metros a nivel mundial. Esto solo si llegase a derretirse por completo.