Una de las muertes que, sin duda, conmocionó al mundo de la música fue la de Kurt Cobain (1967-1994), líder de Nirvana y figura fundamental en el grunge.
Durante décadas, la causa del deceso se acreditó a una herida de escopeta autoinfligida. Sin embargo, ahora una nueva investigación forense sostiene que su fallecimiento pudo haber sido un homicidio.
El nuevo informe forense de Kurt Cobain
Esta nueva investigación sobre la muerte de Cobain se financió con recursos privados y estuvo a cargo de Michelle Wilkins.
Según lo que informa Daily Mail, también se incorporó a Brian Burnett, un especialista que anteriormente trabajó en casos que involucraban sobredosis seguidas de traumatismos por armas de fuego.

La investigadora declaró al Daily Mail que, tras solo tres días analizando las pruebas, Burnett afirmó: "Esto es un homicidio. Tenemos que hacer algo al respecto".
Asimismo, contó que se realizó una revisión exhaustiva de los hallazgos de la autopsia. Estos revelaron "signos inconsistentes con una muerte instantánea por arma de fuego”.
El informe también afirma que Kurt Cobain fue confrontado por uno o más agresores que lo obligaron a tomar una sobredosis de heroína para incapacitarlo.
Luego de eso, colocaron el arma en sus brazos, dejaron una nota falsa de suicidio y le dispararon en la cabeza.
"Hay cosas en la autopsia que dicen: 'Bueno, esperen, esta persona no murió rápidamente por un disparo'", afirmó Wilkins.
Además, la experta señaló que el daño en los órganos del artista se relaciona con la falta de oxígeno. "La necrosis del cerebro y el hígado ocurre en una sobredosis. No ocurre en una muerte por arma de fuego", agregó.

El nuevo informe forense indicó que las mangas de Kurt Cobain estaban remangadas. En adición a eso, el kit de heroína se encontró a varios pies de distancia, conteniendo jeringas tapadas, bastoncillos de algodón y trozos de heroína negra de tamaño aproximadamente igual.
"Se supone que debemos creer que tapó las agujas y puso todo en orden después de inyectarse tres veces, porque eso es lo que uno hace mientras se está muriendo", dijo Wilkins. "Los suicidios son un desastre, y esta escena fue muy limpia".