Por segunda vez en el último año y tercera vez en su vida el actor Ben Affleck irá a un centro de rehabilitación para trabajar sus problemas con el alcohol.

El hecho fue comunicado por la revista People, donde además publicaron que la mujer que lo convenció de reingresar a una clínica fue su ex esposa Jennifer Garner, quien le habría mostrado que estaba perdiendo el control y que necesitaba ayuda profesional.

El miércoles pasado el protagonista de «Armageddon» fue fotografiado saliendo de su casa en un auto conducido por su ex, con un aspecto muy malo. Ya desde hace unas semanas circulaban rumores que decían que había vuelto a sumirse en una espiral de autodestrucción, lo que habría coincidido con su ruptura con Lindsay Shookus.

«Lo único que Ben quiere es volver a estar sobrio, por el bien de sus hijos, de Jen y de su carrera. Es muy consciente de todo lo que podría perder si no sigue los pasos que marca el programa y se dedica en cuerpo y alma a ellos», reveló una fuente cercana a Ben Affleck al portal ET Online.

Su ex esposa lo fue a ver el miércoles, después salió de su casa y más tarde volvió con una persona desconocida para ayudarlo a salir de ahí. Además ella organizó una intervención para su ex esposo hace dos días, después de que se revelaran unas imágenes de Ben Affleck consumiendo alcohol y saliendo a carretear con una modelo Playboy llamada Shauna Sexton.