Noticias

Lana del Rey confesó que intentó utilizar magia negra para frenar llegada de Donald Trump a la presidencia

Equipo Rock&Pop |

LOS ANGELES, CA - JULY 20: Singer-songwriter Lana Del Rey performs for a Spotify event of her new album, "Lust For Life," at No Vacancy on July 20, 2017 in Los Angeles, California. (Photo by Christopher Polk/Getty Images for Spotify)

"Sí, lo hice. ¿Por qué no? Mira, hago un montón de mierda", fue lo que respondió Lana del Rey al ser consultada sobre si había tratado de realizar magia negra en contra de Donald Trump.

Este tema apareció en la última entrevista dada por la artista a NME, en donde reveló aquel lado de su personalidad que ama el ocultismo: "Estoy en línea con Yoko (Ono) y John (Lennon) y la creencia de que hay un poder en la vibración de los pensamientos".

"Tus pensamientos son una cosa muy poderosa y ellos se pueden convertir en palabras, y las palabras en acciones, y las acciones llevar a cargas físicas. Realmente creo que las palabras son una de las mayores formas de magia. Soy un poco mística en el corazón", añadió.

¿Y a qué viene todo esto? En febrero, la artista realizó una misteriosa publicación en Twitter en donde se daba a entender que llamaba a sus fanáticos a realizar algún tipo de hechizo.

https://twitter.com/LanaDelRey/status/834964849264205825

Posteriormente se descubrió que estas fechas estaban relacionadas al ocultismo, lo que ahora fue confirmado.

 

Lo más reciente

Observatorio chileno inicia histórica "película" del Universo por 10 años

Con la cámara digital más grande del mundo, Chile rastreará el cosmos cada noche con un fuerte liderazgo científico chileno.

Parada obligatoria en vacaciones de invierno: El parque urbano de Santiago con 50 hectáreas completamente gratis y con imponente laguna

Este es el parque de la capital que debes conocer en estas vacaciones de invierno.

Esto dice la psicología sobre la gente que ve tele y usa el celular al mismo tiempo

Estas son las razones psicológicas detrás del fenómeno de la "segunda pantalla" y cómo la impaciencia y el FOMO dominan nuestro cerebro.

Salir de la versión móvil