Aunque cueste creerlo, este año se cumplen 10 años desde la partida de George Michael. Ha pasado casi una década desde que el músico británico cambió para siempre el significado de la Navidad. Una fecha que ya estaba asociada a su figura, pero que ahora también vinculamos a su lamentable y sorpresiva pérdida un 25 de diciembre.
No es de extrañar, entonces, que este 2026 esté siendo un año en el que su nombre vuelva a sonar con fuerza. Gracias a distintos homenajes que buscan mantener viva su memoria. Y uno de los trabajos más interesantes en esa tarea es "George Michael: The Faith Tour".
Una película concierto inédita, grabada en celuloide en 1988, de los emblemáticos conciertos que el músico ofreció en París durante la gira promocional de "Faith", su primer recorrido en solitario tras la separación de Wham!.
Una oportunidad para reencontrarse con el talento excepcional de un artista generacional. Un registro que nos recuerda por qué George Michael sigue siendo una figura tan importante y por qué vale la pena mantener vivo su legado.
George Michael: The Faith Tour
La mayoría de los chilenos jamás pudo ver a George Michael en vivo. Aunque hubo múltiples negociaciones a lo largo de los años, lo cierto es que nunca se logró concretar una visita del músico británico a nuestro país.
Por eso, la llegada de "George Michael: The Faith Tour" a la pantalla grande es posiblemente lo más cerca que estemos de cumplir ese sueño. Un registro en celuloide, algo que se extraña en las películas concierto actuales, que nos muestra a una estrella con ganas de comerse el mundo y conquistar cada escenario.

La película inicia con "Finding Faith", un corto a cargo de Mary McCartney, hija de Paul McCartney, que recopila grabaciones de audio de George Michael junto a imágenes de archivo de la época. Un inicio íntimo que nos permite conocer al hombre detrás del artista y al George Michael que estaba a punto de enfrentarse al desafío de conquistar el mundo en solitario.
El corto da pasa a un registro de 114 minutos, filmado con 14 cámaras de 35mm, consigue una experiencia completamente inmersiva. Y nos transporta directamente a las noches de aquellos conciertos. En especial las tomas desde la audiencia, que por momentos generan la sensación de estar ahí, entre el público, viendo a un joven George Michael de apenas 24 años desplegar todo su talento sobre el escenario.
El magnetismo de George Michael sobre el escenario
Cuesta creer que George Michael tenía apenas 24 años cuando se grabó este concierto. La confianza con la que se mueve sobre el escenario, su desplante y la naturalidad con la que se relaciona con el público no parecen propios de alguien que está enfrentando su primera gira en solitario. Quizás Wham! fue realmente una escuela, una experiencia que terminó de formar a uno de los artistas más importantes de su generación.
Basta con los primeros acorde de "I Want Your Sex" para verlo conquistar al público en cuestión de segundos. Corre de un extremo a otro del escenario, consigue que la audiencia se levante de sus asientos y marque el ritmo con aplausos, mientras cada paso de baile provoca una nueva ovación. distractor. Pero todo ese despliegue no es solo un adorno, detrás hay una calidad vocal extraordinaria que sostiene cada interpretación.

Y es que hay que ser honestos. El atractivo físico y la sensualidad también son parte fundamental de la identidad de George Michael, especialmente en un disco como "Faith". Pero basta con verlo frente a un micrófono para entender que había mucho más. Interpretaciones como "One More Try" y "Careless Whisper" dejan en segundo plano cualquier superficialidad y ponen toda la atención en una voz capaz de emocionar por sí sola.
A diferencias de las películas concierto actuales, que apuestan por una imagen ultra procesada y una calidad técnica impecable, esta filmación tiene algo mucho más íntimo. Incluso el audio conserva cierta imperfección que, lejos de jugar en contra, aporta a la experiencia. Hay una cercanía en su sonido que te hace sentir que estás presenciando su talento desde las misma arena.
Una estrella que todavía tenía el mundo por conquistar
Siempre hay algo agridulce en volver a encontrarse con la figura de George Michael. Especialmente con un registro que lo muestra tan joven, lleno de energía y con tantas ganas de conquistar el mundo. Una ambición que él mismo reconoce sin temor a parecer arrogante. Quiere estar entre los mejores y sabe que tiene el talento para conseguirlo.
Por supuesto, todavía hay cierta inmadurez en el George Michael que vemos en pantalla. Y cómo no, si estamos frente a la primera etapa de una carrera que alcanzaría una madurez artística con discos como "Listen Without Prejudice, Vol. 1" y "Older". Pero esa misma inmadurez tiene un encanto particular. El de ver a alguien joven, consciente de su talento y disfrutando de estar cada vez más cerca de cumplir sus sueños.
En un año en que hemos sido testigos de regresos como el de Madonna con "Confessions II", es inevitable preguntarse cómo sería la música de George Michael si todavía estuviera acá. Este 2026 habría cumplido 63 años y cuesta no imaginar todo lo que aún podría haber creado. Porque George Michael todavía tenía mucho por entregar y, simplemente, nos habría gustado tenerlo un poco más de tiempo entre nosotros.