La reconocida actriz Amanda Seyfried sorprendió al revelar los motivos detrás de su drástica decisión de rechazar un importante proyecto televisivo.
Durante una charla en el Festival Internacional de Cine de Hamptons junto a Alec Baldwin, la nominada al Óscar explicó que dijo no a una serie debido al exceso de secuencias íntimas que exigía el guión.
La intérprete confesó sin rodeos que no está dispuesta a exponerse de esa manera en la actualidad. Su postura marca un punto de inflexión respecto a cómo maneja su carrera profesional y su comodidad personal frente a las cámaras de Hollywood.
El drástico cambio de perspectiva de Amanda Seyfried
Durante la conversación, Seyfried detalló que el proyecto contemplaba interacciones físicas constantes que sobrepasaban sus límites actuales. “Rechacé una serie en la que tendría que estar teniendo sexo constantemente, precisamente por eso. No importa con quién. No quiero hacerlo, me siento incómoda y ahora mismo no me apetece”, expresó la actriz ante el público.
Asimismo, la protagonista de ‘Jennifer’s Body’ reflexionó sobre la extrañeza que le produce el oficio actoral con el paso de los años. Recordó que en su juventud tomaba estas secuencias con mayor liviandad y diversión, llegando a pensar que era un trabajo sencillo donde además recibía un pago por besar a personas atractivas. Sin embargo, su mirada maduró radicalmente con el tiempo.
Los complejos recuerdos de sus inicios en la industria
La perspectiva de la actriz cambió al recordar las exigencias a las que se vio expuesta cuando era una joven promesa en la industria audiovisual. En declaraciones previas concedidas a la revista Porter, Seyfried lamentó la ausencia histórica de profesionales como los coordinadores de intimidad en los sets de filmación.
“Tener 19 años y andar sin ropa interior... ¿En serio? ¿Cómo permití que eso sucediera?”, cuestionó la actriz al recordar que aceptaba situaciones vulnerables por temor a perder su empleo o generar molestias en las producciones. “Tenía 19 años y no quería molestar a nadie, además de que quería conservar mi trabajo”, agregó.
Nuevos límites personales y familiares
Actualmente, a sus 40 años, la actriz prioriza su bienestar y el ejemplo que le entrega a sus hijos. Comentó que la presencia de su pequeña Nina cambió su forma de relacionarse con el entorno público y profesional, obligándola a dejar de ser complaciente.
Aunque Seyfried no descarta por completo volver a rodar escenas de este tipo si las conditions cambian en el futuro, dejó en claro que su dignidad y su tranquilidad están primero. Su reciente éxito en taquilla con ‘La criada’ y su participación en proyectos independientes confirman que puede elegir libremente qué historias interpretar sin poner en juego sus propios límites.