Foo Fighters sumó una fecha histórica a su actual gira mundial "Take Cover".
La agrupación liderada por Dave Grohl confirmó que acompañará a AC/DC en un concierto único en St. Louis, Missouri, en un hito que el propio músico definió como un hito soñado.
El legendario reemplazo de Foo Fighters
La oportunidad surgió tras confirmarse que The Pretty Reckless no podrá presentarse en el show pactado en Missouri. La banda teloneó a los australianos durante toda su gira europea. Ante el imprevisto, los autores de "Everlong" pausaron su tour para sumarse a la fecha del 8 de septiembre.
"La actuación reúne a dos generaciones de las bandas de rock más importantes en directo para un evento único, con Foo Fighters abriendo el concierto de AC/DC en St. Louis", detallaron en las redes oficiales del grupo australiano.
El impacto de AC/DC en la vida de Grohl
El músico estadounidense explicó en sus plataformas digitales la carga emotiva detrás de este cruce. A los 11 años vio la película Let There Be Rock (1980). Ese registro en vivo definió su vocación musical y su forma de abordar los escenarios hasta el día de hoy.
"Me introdujo por primera vez al poder crudo y primigenio del rock and roll. Me mantuvo al borde del asiento todo el tiempo. Fue algo que nunca antes experimenté", relató Dave Grohl.
El exbaterista de Nirvana profundizó sobre ese momento crucial de su infancia. "¿Cómo podían cinco personas crear y transmitir tanta intensidad en el escenario solo con sus instrumentos? Y hacerlo con tanta arrogancia, tanto ritmo… y tanta audacia. Quedé alucinado. Me cautivó. Me transformó para siempre. Sentí que mi corazón iba a estallar de pasión e inspiración", agregó el cantante.
La exigencia en el escenario
Esa proyección en vivo fijó la vara de su exigencia profesional. Grohl entendió que la entrega sobre la tarima debía ser absoluta.

"A partir de esa noche, el listón quedó altísimo. Si eras baterista y no tenías que cambiar la intensidad de tu caja entre canciones, de golpearla hasta destrozarla, es que no le estabas dando con la suficiente fuerza", expresó el artista.
Esa misma lógica la aplicó a su rol como vocalista y guitarrista. "Si eras el líder de una banda y no terminabas el concierto empapado en sudor, es que no le estabas dando al público lo que se merecía. Lo único que siempre quise fue estar a la altura de la impresionante furia de AC/DC en directo sobre el escenario. Una tarea imposible, por cierto", confesó.
El músico cerró su mensaje reflexionando sobre el cierre de este ciclo personal. "Ahora, por primera vez desde aquella noche fatídica de 1980, mi banda Foo Fighters compartirá escenario con los caballeros que son los únicos responsables de mi determinación de darlo todo por cada público, cada noche. Esto es literalmente un sueño hecho realidad. Así que, si quieren sangre… la tienen. ¡Que haya rock, St. Louis!", concluyó.