Llegar al Aeropuerto Arturo Merino Benítez (Aeropuerto de Santiago) podría ser mucho más rápido en los próximos años.
Todo gracias a la futura Línea A del Metro, una conexión especialmente diseñada para unir la red de transporte público con el terminal aéreo.
La iniciativa contempla un recorrido completamente subterráneo. Además, busca convertirse en una alternativa más rápida y económica que los taxis y las aplicaciones de transporte. Esto es especialmente relevante considerando los habituales tacos que se generan en las principales vías de acceso al aeropuerto.
¿Cuánto demorará el Metro al aeropuerto?
Uno de los principales atractivos del proyecto será precisamente la rapidez del recorrido.
La futura Línea A tendrá una extensión aproximada de 6,5 kilómetros. También permitirá conectar la estación Huelén de la Línea 7 con el Aeropuerto Arturo Merino Benítez.
Y hay un dato que promete llamar especialmente la atención de quienes viajan con frecuencia: El trayecto completo podría realizarse en solo siete minutos.
El recorrido contará con apenas dos estaciones: Huelén y Aeropuerto. Por lo tanto, los pasajeros podrán combinar con la red de Metro y continuar directamente hacia el terminal aéreo.
Trenes sin conductor y tarifa de $3.000
La nueva conexión también tendrá diferencias importantes respecto de otras líneas de Metro.
Los trenes serán más pequeños y podrán alcanzar velocidades de hasta 80 kilómetros por hora. Además, incorporarán conducción 100% automatizada, aire acondicionado, accesibilidad universal y puertas de andén.
En cuanto al precio, la tarifa estimada para utilizar este servicio sería de aproximadamente $3.000. Sin embargo, el valor definitivo deberá establecerse cuando el proyecto avance hacia su puesta en funcionamiento.
El sistema también estará integrado al transporte público de Santiago, por lo que los pasajeros podrán utilizar los mecanismos de pago habilitados para la red.
¿Cuándo estaría listo?
La planificación contempla que la Línea A al Aeropuerto de Santiago comience a operar durante 2032.
Cuando esté terminada, la conexión tendrá capacidad para movilizar a millones de pasajeros cada año. Además, podría convertirse en una de las alternativas más utilizadas para llegar al terminal aéreo.
De concretarse dentro de los plazos previstos, los chilenos y extranjeros tendrán una nueva forma de llegar al aeropuerto. Podrán hacerlo sin depender del taco, sin calcular cuánto costará un taxi y con un recorrido que tomaría apenas siete minutos.