El mundo de las artes escénicas y la televisión nacional se viste de luto. Durante la tarde de este viernes, la corporación Chileactores confirmó a través de sus plataformas oficiales el sensible fallecimiento del destacado actor uruguayo-chileno Fernando Kliche, a los 71 años de edad.
Confirman fallecimiento de Fernando Kliche
"Con profunda tristeza informamos el sensible fallecimiento de nuestro compañero y amigo, Fernando Walter Kliche Hermida", comunicó de forma oficial la asociación de intérpretes.

Nacido en el año 1954, Kliche se transformó en una de las figuras más queridas, reconocibles y emblemáticas de las pantallas locales gracias a sus memorables roles co-protagónicos y villanos en diversas producciones dramáticas y teleseries durante las décadas de los 80 y 90.
Su partida deja un legado invaluable tanto en el teatro independiente como en la televisión nacional. Así como en las millones de personas que disfrutaron de sus roles.
Un legado en el espectáculo
Nacido el 8 de octubre de 1954 en Uruguay, Kliche estudió medicina veterinaria e incluso ejerció la profesión en Inglaterra. Su destino cambió radicalmente un 3 de enero, cuando viajó a Chile para visitar a su padre, el también célebre actor Walter Kliche, quien en ese momento triunfaba en la histórica teleserie “La Madrastra”. Lo que originalmente sería solo una escala previa a España se transformó en su residencia definitiva.
El célebre dramaturgo Arturo Moya Grau lo vio y le sentenció: “Tú no te vas a ir”. Con el impulso de Moya Grau, el productor Ricardo Miranda y el actor Ramón Núñez como su mentor, Fernando debutó en la teleserie “Casagrande” de Canal 13.
Su consagración definitiva llegó en 1993 en el mismo canal, cuando interpretó a Octavio en la exitosa producción “Marrón Glacé”, rol que lo alzó como uno de los principales galanes de la televisión chilena, una faceta que él definía de forma particular: "Más que ser galán, ponía en práctica la galanura".
A su historial sumó títulos recordados como “Champaña”, “El amor está de moda”, e incluso compartió pantalla con su padre en “La intrusa” (1989). En la década de 2000 brilló en el humor con “Teatro en Chilevisión” junto a su amigo Pato Torres.
Y en años recientes participó en ficciones de TVN (“No abras la puerta”), en el podcast “Paraíso sin escalas”. También brilló en la serie “Baby Bandito” de Netflix, cerrando una carrera multifacética e inolvidable.