El amor por las mascotas predomina en la vida de gran parte de la población. Muchos, incluso, acostumbran a dormir junto a ellas en la misma cama. Este hábito puede parecer una simple muestra de cariño, pero para la psicología significa algo mucho más profundo.
Y es que, según los especialistas, lejos de tratarse únicamente de apego o comodidad, esta costumbre puede funcionar como una forma de regulación emocional, seguridad, ayuda para la creación de vínculos afectivos y la aceptación.
Es así como la presencia de un animal de compañía se convertiría en una fuente de apoyo emocional que ayuda a muchas personas a sentirse más relajadas al final del día.
¿Qué dice la psicología sobre dormir con tu mascota?
De acuerdo con lo que consigna Clarín, la psicología investigó el vínculo emocional entre humanos y animales. En ese contexto, se evidenció que el contacto entre ambos puede generar respuestas fisiológicas similares a las que aparecen en relaciones humanas cercanas.
La revista científica Science analizó la interacción cotidiana de perros y personas, destacando que el contexto y las rutinas compartidas podrían aumentar los niveles de oxitocina tanto en los animales como en los humanos. Esta hormona se relaciona con el afecto, la confianza y las relaciones emocionales.

Asimismo, es la misma sustancia que interviene para sentirnos acompañados y conectados con las personas que nos rodean. Por eso, muchas personas sienten una calma especial cuando su mascota duerme a su lado.
En adición a eso, el contacto con una mascota durante el descanso ayuda a disminuir la sensación de alerta con la que llegan muchos al final del día. Detalles como escuchar la respiración del animal o sentir su presencia generarían seguridad y tranquilidad.
Igualmente, se postuló que aquellos que duermen con sus mascotas se caracterizan por sentirse más relajados, seguros y felices que quienes no lo hacen.