El álbum Corazones (1990) es considerado una de las obras cumbre de la música chilena y el punto más alto del pop electrónico de la región.
Dentro de ese impecable catálogo de desamor, hay una composición en particular que despierta una profunda fascinación en su propio creador. Se trata de "Es demasiado triste", una pieza que el líder de Los Prisioneros definió como "ridícula" pero una de sus favoritas.
Jorge González y la canción "linda porque es ridícula"
A lo largo de los años, Jorge González nunca ocultó su debilidad por este track. En una entrevista concedida en 2002 al difunto sitio LosPrisioneros.com, el músico detalló el origen y la razón de su amor por la canción.
"Es una de mis canciones favoritas. Está inspirada en el organillo de los circos que se instalaban en Alameda. Está medio súper producida, en realidad, pero la encuentro linda porque es ridícula y me encantan las canciones ridículas".
Para González, este concepto lejos de ser un desaire, representa la verdadera grandeza en la historia de la música. "Los más grandes artistas tienen algo ridículo. Si son finos y no hay nada de que reírse no son sublimes. Elvis era ridículo y Los Beatles, imagínate, con esos pelos…", argumentó en aquella oportunidad.
Un tema libre, honesto y "nada Prisionero"
La admiración del sanmiguelino por su propia creación se mantuvo intacta con las décadas.
Durante una autoentrevista grabada en Alemania en el año 2014, el compositor de Los Prisioneros se mostró sumamente conmovido por el resultado técnico y emocional de la pista.
"Es Demasiado Triste es un temón. Nunca más he hecho una canción, ni antes ni después, tan especial como esa, la cagó. Y la producción quedó preciosa".
Posteriormente, en 2020, al conmemorarse el 30° aniversario del emblemático álbum, González volvió a llenarla de elogios en conversación con La Tercera, calificándola como “Un sueño de tema. Quizás el mejor. O el que más me gusta del disco".
Al desglosar los elementos que la transformaron en una obra de culto, el músico destacó: "La melodía. La letra sencilla, pero real. Como de borrachera. Tiene una letra muy honesta. Nada Prisionera. Muy libre".
Finalmente, remató su análisis explicando la contradicción que encierra su atmósfera sonora: “Su tono es de circo. Pero el circo es triste. El real. No el ‘Circo beat’ de Fito”.