Sergi Arola lleva años siendo asociado a la alta cocina, restaurantes Michelin y programas de televisión. Durante su paso por Nos Bebemos apareció una faceta bastante menos conocida del chef español: la de guionista obsesionado con los rincones más oscuros de la cocina.
En conversación con Daniel Greve, el chef contó que hace años escribió un guion que llegó a manos de Guillermo del Toro. “Una de las pocas cosas que me quedan por hacer, que me he quedado una de esas espinas y en un momento se la vendí a un amigo, que era Guillermo del Toro”, reveló el chef.
Y no era una película sobre recetas ni chefs felices cocinando. “Algo muy obsesivo y un poco sadomasoquista”, confesó a la 94.1
La historia giraba en torno a una relación intensa entre un cocinero y un cliente habitual. Marcada por la obsesión y los juegos psicológicos dentro de un restaurante.
El guion que llegó a manos de Guillermo del Toro
Según contó, el guion nació de una experiencia real ocurrida en uno de sus restaurantes. Durante años, un cliente visitaba religiosamente el local todos los jueves, obligándolo prácticamente a inventar platos nuevos cada semana para sorprenderlo.
“Yo todas las semanas prepararle un plato con el mismo producto pero distinto... era el desafío que me propuse yo, era algo tan bonito y perverso a la vez”, recordó.
Más que una película gastronómica tradicional, la historia intentaba retratar la obsesión y el agotamiento. Además de la intensidad emocional que muchas veces atraviesa ese mundo.