La tripulación de la histórica misión Artemis II ya superó la mitad del trayecto hacia la Luna y ha tenido hasta ahora un viaje generalmente tranquilo.
Sin embargo, hay una nota negativa que ha alterado la paz dentro de la nave espacial: el inodoro.
De acuerdo a lo que reportó CNN Mundo, desde el pasado sábado, los astronautas se enfrentan a un problema con la gestión de residuos en el baño.
"Es un problema con la expulsión de residuos del inodoro. Y parece que probablemente tenemos algo de orina congelada en la línea de ventilación", declaró el director de vuelo de Artemis II, Judd Frieling.
El plan de acción para arreglar el inodoro de Artemis II
Mientras los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, de la NASA, y Jeremy Hansen, de la Agencia Espacial Canadiense, se encontraban a 320.000 kilómetros de la Tierra, los controladores de la misión crearon un plan de acción.
La solución consistió en calentar la línea congelada rotando la cápsula para exponer la orina congelada al Sol. La maniobra desatascó la tubería y permitió que el sistema de gestión de residuos expulsara la orina fuera de la cápsula. Gracias a lo anterior, la tripulación de Artemis II pudo volver a usar el baño.

Poco después de expulsar parte de la orina congelada, los controles de la misión anunciaron que el baño estaba operativo "solo para uso fecal".
Ante esta problemática, los miembros de la tripulación de Artemis II están utilizando un sistema conocido como Urinario de Contingencia Colapsable. Estas son bolsas y embudos manuales en los que los astronautas deberán orinar hasta que se arregle del todo el inodoro.
Y es que el funcionamiento correcto del baño es una parte fundamental para alcanzar una mayor comodidad para la tripulación. "Me gusta decir que probablemente es la pieza de equipo más importante a bordo”, declaró Christina Koch.