En un contexto donde el desarrollo en la primera infancia y el combate al sedentarismo son prioridades crecientes, el programa Little Kickers se ha consolidado en Chile como una propuesta pedagógica que utiliza el fútbol como herramienta de aprendizaje.
El proyecto es liderado por las hermanas Carolina y Paula Caffarena. Ambas académicas e investigadoras de la Universidad Finis Terrae, quienes adaptaron este modelo tras conocerlo en Inglaterra.
A diferencia de las escuelas deportivas tradicionales, este método se centra en el desarrollo de habilidades motoras, sociales y emocionales de niños y niñas desde los 18 meses hasta los 8 años, priorizando el juego por sobre la competencia.
Tres sedes operativas en la Región Metropolitana
El crecimiento del proyecto en el país ha permitido establecer puntos de encuentro en sectores estratégicos de la capital. Actualmente, Little Kickers cuenta con tres sedes confirmadas donde se imparten sus clases:
- Las Condes
- Ñuñoa
- Providencia
En estos espacios, el programa busca generar un ambiente seguro donde los más pequeños puedan ganar autonomía y confianza. Según explican sus fundadoras, el impacto es visible para las familias. “Muchos papás nos dicen: antes no se soltaba de mi mano y ahora juega, participa y se siente seguro” dicen.
Un enfoque basado en la academia
La solidez de la propuesta radica en la formación de sus impulsoras. Carolina Caffarena es educadora de párvulos, máster en Neurociencia y doctora en Educación, mientras que Paula Caffarena es doctora en Historia.
Esta base académica les permite poner al niño en el centro del aprendizaje, entendiendo que en las etapas iniciales lo que se necesita no es un entrenamiento rígido, sino un espacio para la imaginación y la interacción.
“Todavía tenemos la mirada puesta en lo que necesita el adulto, no en lo que necesita el niño”, plantea Carolina. Y señala la brecha que el programa intenta cerrar en Chile al fomentar hábitos saludables desde la primera infancia a través de una metodología colaborativa y sin presiones.