La cantante estadounidense Olivia Rodrigo protagoniza una nueva controversia tras criticar el uso de su música en contenidos oficiales del gobierno de Estados Unidos, generando una respuesta directa por parte de las autoridades.
El conflicto se remonta a noviembre, cuando el Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos difundió un video de operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) con una canción de la cantante.
¿Qué mostraba el video y por qué enojó a Olivia Rodrigo?
En este video se mostraban detenciones de migrantes, acompañado por la canción “All-American Bitch”, perteneciente a su álbum "Guts". La publicación incluía además un mensaje que instaba a los inmigrantes indocumentados a “autodeportarse” o enfrentar “las consecuencias”.
Tras ver el registro, Rodrigo reaccionó públicamente: “No usen mis canciones para promover su propaganda racista y de odio”, escribió en ese momento.

Meses después, en una entrevista reciente, la artista profundizó en su postura y calificó la experiencia como “horrible” y “distópica”. “La forma en que ICE está separando comunidades y aterrorizando a la gente es muy perturbadora… Es un momento realmente triste y aterrador”, señaló.
Las declaraciones provocaron una respuesta oficial. Según NME y Billboard, un portavoz del Departamento de Seguridad Nacional defendió el actuar de los agentes y cuestionó las críticas de la artista:
“Estados Unidos está agradecido todo el tiempo por nuestros oficiales federales que nos mantienen seguros. Sugerimos que la señorita Rodrigo les agradezca por su servicio, no que menosprecie su sacrificio”. Además, añadieron que “ICE no separa familias” y que los procedimientos actuales serían consistentes con administraciones anteriores.

No es la primera vez que Rodrigo se pronuncia sobre el tema migratorio. En junio, tras redadas en Los Ángeles, expresó su rechazo a las deportaciones: “Estoy profundamente molesta por estas deportaciones violentas de mis vecinos… Los Ángeles no existiría sin los inmigrantes”.
El cruce evidencia la tensión entre el mundo artístico y las políticas migratorias en Estados Unidos, en un debate que sigue escalando públicamente.