La actriz Amanda Seyfried vive un momento intenso con el estreno de dos proyectos muy distintos, "La empleada" y "El testamento de Ann Lee".
En medio de la promoción en el Festival de Cine de Berlín, dejó una reflexión clara sobre la industria y puso el foco en la importancia de contar historias femeninas con profundidad y protagonismo real.
La importancia de las protagonistas femeninas para Amanda Seyfried
En "La empleada", Seyfried interpreta a una mujer trabajadora que enfrenta tensiones sociales y personales en un entorno que la pone a prueba constantemente. Es un drama íntimo, centrado en emociones contenidas y decisiones difíciles.
En cambio, "El testamento de Ann Lee" se mueve en un registro más histórico y espiritual, donde la actriz da vida a una figura femenina marcada por la fe, el liderazgo y la resistencia en un contexto adverso.

Para Amanda Seyfried, ambos proyectos tienen algo en común. Los dos están impulsados por miradas femeninas y personajes complejos. La actriz sostiene que cuando las historias ponen a las mujeres en el centro, el público responde.
Según explicó en la conferencia de la Berlinale, durante años el cine priorizó relatos masculinos, pero el panorama está cambiando gracias a creadoras, guionistas y directoras que apuestan por otras perspectivas.

La actriz también destacó que el éxito de este tipo de producciones demuestra que existe una audiencia interesada en ver mujeres reales, con contradicciones, fuerza y vulnerabilidad. “No es que las mujeres vayan más al cine que antes”, sugirió, “es que ahora encuentran historias que las representan”.
Con estos dos estrenos, Amanda Seyfried reafirma su interés por proyectos con contenido y mirada propia. Su mensaje fue claro. Cuando el cine apuesta por contar historias pensadas para ellas, las mujeres responden en la taquilla.