Son muchas las parejas que se han planteado trabajar en conjunto y desarrollar proyectos en común. A pesar de que las ganas están, muchas veces se frenan por cierta incertidumbre.
Un estudio de una pareja chilena que trabaja en conjunto demuestra que emprender con alguien de confianza genera mayores ingresos. En algunos casos, las ganancias superan el 85%.
¿Por qué es beneficioso emprender en pareja?
Emprender siendo esposos o pololos suele estar rodeado de prejuicios. Se asocia a conflictos, desgaste emocional y al riesgo de que los problemas laborales terminen afectando el vínculo personal. Para muchos, la idea resulta riesgosa y ha llevado a que proyectos con potencial no lleguen a concretarse.
La experiencia, sin embargo, muestra otro escenario. Emprender junto a alguien con quien ya existe confianza previa se ha vuelto cada vez más frecuente, especialmente cuando hay acuerdos claros, roles definidos y una visión compartida que facilita la toma de decisiones y el compromiso de largo plazo.
Ejemplos hay por montón. Melanie Perkins y Cliff Obrecht fundaron Canva, transformando una idea desarrollada en pareja, en una de las plataformas de diseño más utilizadas del mundo. En Chile, José Manuel Moller y Claudia Acuña hicieron lo propio con Algramo, emprendimiento que hoy es referente en consumo responsable, demostrando que cuando existe alineamiento, la pareja puede convertirse en una sociedad efectiva y sostenible en el tiempo.
“Trabajar en pareja tiene muy mal marketing, pero nuestra experiencia y análisis muestran exactamente lo contrario. Tras estudiar a decenas de parejas empresarias, hemos visto que, cuando existe método y alineamiento, las parejas que trabajan juntas pueden ganar hasta un 85% más”, señala Paco Ruiz, cofundador de Partners For Passion y consultor en desarrollo estratégico de parejas empresarias.
Las claves para el éxito
El mismo Ruiz, junto a su pareja Fernanda Rossel, construyeron su negocio desde cero y vivieron en primera persona los desafíos de emprender en pareja con Partners For Passion. Tras un crecimiento acelerado y momentos críticos que incluso los llevaron a cuestionar la continuidad de su relación, decidieron investigar qué estaba fallando. Ese proceso los llevó a entrevistar a más de 50 parejas empresarias en siete países, identificar patrones comunes y desarrollar un método que permite alinear relación, visión de vida y estrategia de negocio.
“Muchas parejas parten con amor y sueños compartidos, pero nunca se detienen a definir cómo quieren vivir ni qué rol cumple el negocio en esa vida. Cuando ese orden se clarifica, bajan los conflictos, mejora la comunicación y los resultados económicos dejan de depender del sacrificio permanente”, explicó Fernanda Rossel.