Es común que la mayoría de los padres enseñen a sus hijos lo importante que es la generosidad y compartir con los otros. Sin embargo, gran repercusión causó una madre que a través de las redes sociales planteó todo lo contrario, lo que rápidamente se convirtió en viral.

familia

Su nombre es Alanya Kolberg y en su comunicado declaró: “no exigiré a mi hijo que comparta con el tuyo”. Ese es el título que dio a un artículo escrito en su perfil de Facebook el pasado 19 de abril. Una publicación que en pocos días recibió más de 220 mil “me gusta” y fue compartido por más de 200 mil usuarios.

juguetes

La opinión de esta mamá ha servido para iniciar un debate entre los padres: ¿debemos enseñar a nuestros hijos a compartir contra su voluntad? Este es el mensaje de Alanya Kolberg:

“En cuanto llegamos al parque, Carson fue abordado por al menos seis niños que exigían que compartiese su Transformer, su figura de Minecraft y su camión. Estaba visiblemente agobiado y apretaba los juguetes contra su pecho, mientras los niños intentaban cogerlos. Me miró. ‘Puedes decir que no, Carson’, dije, ‘sólo di que no. No tienes que decir nada más’. Por supuesto, tan pronto como dijo ‘no’, los niños vinieron a recriminarme que él no compartiese. ‘No tiene por qué compartir con ustedes. Ha dicho que no. Si quisiera compartir, lo haría’.

Esto provocó algunas miradas incómodas de otros padres. El caso es el siguiente: si yo, una adulta, llego al parque comiendo un sándwich ¿debo compartirlo con extraños? ¡No! ¿Algún adulto educado intentaría coger mi sándwich y se enfadaría si no se lo permitiese? De nuevo, no. Así que en realidad, mientras me estás mirando de esa forma, probablemente pensando que mi hijo y yo somos desagradables, ¿quién está demostrando pocos modales? ¿La persona que no quiere entregar sus juguetes a seis extraños, o los seis desconocidos que exigen coger algo que no les pertenece, incluso cuando el dueño está obviamente incómodo?.

El objetivo es enseñar a nuestros hijos a actuar como adultos. Aunque conozco algunos adultos que claramente no aprendieron a compartir siendo niños, conozco muchos más que no saben decir que no, ni establecer límites, ni cuidar de sí mismos. Me incluyo. En cualquier caso, Carson sólo llevaba sus juguetes para compartirlos con la hija de mi amiga, con quien habíamos quedado en el parque. No quería compartirlos con los otros niños porque le hacía ilusión darle una sorpresa a ella.

Así que la próxima vez que tu pequeño acuda a ti enfadado porque otro niño no quiera compartir, por favor recuerda que no vivimos en un mundo donde sea obligatorio ceder todo lo que tienes a cualquiera sólo porque te lo pida. No voy a enseñar a mi hijo que esto funciona de ese modo”.