FranciscaGómez

Era el esperado regreso de Radiohead a nuestro país, luego de 9 años. Y se notó. Cerca de las 21 horas, el escenario del Estadio Nacional se iluminaba por completo y el cielo nublado de Santiago ayudaba a la atmósfera que se empezaba a generar. Lo prometido pronto fue cumplido: llegaron los sonidos de su último disco  “A Moon Shaped Pool” con “Daydreaming”.

Rock del bueno

A diferencia de su paso por Chile en 2009, Radiohead llegó esta vez para demostrar que no necesitan redes sociales, rankings, ni si quiera sus propios hits.

Cuando el público ya había explotado con las primeras canciones, luego de “Myxomatosis” Thom Yorke finalmente saludó: “Gracias a todos, buenas tardes”.

“Let Down”

Cuando llegó “All I Need” seguida de “Pyramid Song”, probablemente fue uno de los momentos más emotivos de la noche. La batería de Phil Selway fue un verdadero placer. El público estaba en completo silencio mientras comenzaba a sonar el piano de “Everything in Its Right Place”. Entre los gritos y aplausos de los fanáticos, vino un llamado de Thom Yorke a callar y de pronto: “Let Down”. El primer hit.

Baila Chile, baila

Las pantallas gigantes del estadio ayudaban a reconocer una banda completamente compenetrada con su propia música. Los rostros de cada integrante así lo demostraban y el sonido de cada instrumento lo manifestaba con vida propia.

Y llegó el momento de bailar. Junto a los sonidos de  “2 + 2 = 5” comenzó todo y sin parar continuaron con “Bodysnatchers” y la tremenda “Idiotique”.

Los clásicos

Luego de un receso de unos minutos, Radiohead volvió al escenario para tocar una de las canciones más esperadas: “Fake Plastic Trees” y el regalo para los más fan: “The Bends”.

Si algo sabe el público de Radiohead es que es una banda que tiene la capacidad de subir hasta lo más alto la euforia y luego hacernos caer por un eterno precipicio. Así se sintió el paso entre “Feral” y “Lotus Flower” y luego la perfecta “Exit Music”.

“I lost myself”

El reloj marcó las dos horas de show y Radiohead desapareció. Al volver, “Nude” encendió nuevamente el escenario y tras los primeros acordes de “Paranoid Android” se elevaron las manos agradecidas.

Y casi como una casualidad, si en 2009 abrieron con “Creep”, esta vez cerraron con “Karma Police”. El coro del público parecía llevar el ritmo de la canción, entre las risas de Thom Yorke y su probable intención de intervenir sarcásticamente el mega éxito de Ok Computer.

El quinteto británico se despidió y los fanáticos no se rendían, pretendiendo llamar nuevamente a la banda mientras se escuchaban más de 50 mil voces coreando: “For a minute there, I lost myself, I lost myself…”.