JoceAcuña

No hay nada mejor que un primer impacto de potencia musical, lleno de energía, se enciendan las luces y se aparezca… JESÚS (?) De pelo hasta el hombro y con el ánimo que lo caracteriza, Brandon Boyd dio inicio a un show lleno de deleite para sus fanáticos. Incubus estaba listo para una noche donde no sólo mostrarían su nuevo disco “8”, sino que además sintonizaría con sus mejores éxitos dedicado a un Movistar Arena hambriento de recuerdos.

Los primeros riffs dieron paso a “Love In a Time of Surveillance”, parte del disco lanzado este año y que sirvió para calentar el ambiente, para movernos entre 2004, volver al 2017, y seguir viajando en el tiempo con el recuerdo de “Anna Molly” y  el “Light Grenades” de 2006 que a algunos nos sirvió para recordar los últimos años del colegio -así como a otros les pudo ocurrir con grandes temas como “Pardon Me” que aumentó la energía del lugar… Más aún entre tanto agradecimiento de Brandon hacia nosotros.

Incubus es de esas bandas que se mantienen sólidas con el paso del tiempo, y que no pierden detalles a la hora de subir al escenario para sorprendernos cada vez que pueden con sus clásicos en vivo como “Echo”, “Sick Sad Little World” y “Are you in?” Era éxito tras éxito que nos mantuvo en dos horas de vuelo musical perfecto que fue aterrizando con “Nice To Know You”, para cerrar con “Aqueous Transmission” luego de los golpes de los bajos y bombos que llegaban al alma.

Amigos, sean siempre bienvenidos que sin duda, Incubus es una de esas bandas imperdibles en vivo cada vez que se tenga la oportunidad.

 

**Fotos por Carlos Müller