RocíoNovoa

La existencia de una artista como Mon Laferte sube el estándar del circuito local y la exigencia a la hora de plantarse como profesional de la música. Ver cómo logra emocionar a las miles de personas que repletaron el Teatro Caupolicán en sus dos fechas, y en la serie que tuvo y tendrá por Chile en el marco del “Amárrame Tour”, es algo único. Algo que, al menos yo, nunca he visto en nuestros escenarios.

Es transversal en el amplio sentido de la palabra. En lo emocional, en lo estético, en lo estilístico. Desde el principio, con la intensa “Tormento” se desata el karaoke y los sentidos se estremecen. Y como si de una gaviota se tratara, después del final de la canción que abre sus shows, Mon recibe de parte del público una versión impresionante de “Vuelve Por Favor” donde ella es incapaz de cantar. Un coro que muy pocos músicos chilenos reciben de vuelta con esa potencia, entrega y pasión.

El impacto de ese momento, cuando el concierto no llevaba ni 15 minutos, determinó lo que ocurriría de ahí en adelante: la intérprete recorriendo su ecléctico catálogo que va desde el bolero (“Yo te Qui”), la cumbia (“Amárrame”), al ska (“El Diablo”) o el reggae (“No te fumes mi marihuana”), con varias escalas y momentos despachados de forma desbordada y dedicada. Eso lo intercala con un estupendo y estudiado guión, muy cuidado en cada movimiento y en cada nota llevada adelante estupendamente gracias al aporte de Manú Jalil en la dirección musical; todo mezclado con esa espontaneidad que sólo te da el ser auténtico.

Y sí, parece súper contradictorio hablar de eso, de autenticidad, en la música popular. Pero es cosa de mirar a los artistas más populares en cada género: Hay historias potentes, identificación y empatía pura. Piensen en el joven Lennon que gran parte de su genialidad fue detonada por una historia familiar difícil, en Juan Gabriel y su difícil camino al estrellato, o incluso en la desolación perfeccionista de Taylor Swift. Mon Laferte tiene de todo eso, y más.

Por eso es que la idea de que salte en cosa de meses desde el Caupolicán al Movistar Arena es una buena noticia. Porque todos lo que se quedaron afuera y se perdieron esa experiencia de 23 canciones, con dos inéditas que regaló para su registro por primera vez en el teatro, podrán vivirlo. Pero también porque durante estos meses toda la industria musical local podrá procesar el nuevo estándar.

No hay muchos proyectos que entiendan la exigencia que significa que exista una Mon Laferte en nuestros reproductores, en las radios, en la tele y en todas partes. No es una moda, aunque la motiva; ni es un fenómeno, ilógico en una mujer con más de 15 años de carrera en total. Es de lo mejor en nuestros escenarios latinoamericanos y superar lo vivido en este par de días es una interesante tarea para nuestra escena.

Revisa la galería de Pía Figueroa.

Así fue el concierto de Mon Laferte en el Teatro Caupolicán – Rock&Pop

Mon Laferte, una de las artistas nacionales más importantes de la actualidad, comenzó su gira por Chile con un concierto en el Teatro Caupolicán. La cantante agotó todas las entradas para esta fecha, aprovechando su paso por Chile para anunciar una nueva presentación en el Movistar Arena . ¿Cómo fue este show?