SamuelFuentes

Kesha sabe lo que es sufrir bullying. Lo vive ahora en su carrera artística y también lo vivió en su infancia, aunque ahora aseguró que eso último es “pintoresco” en comparación con el que sufre por parte de usuarios anónimos en internet.

“Cuando pienso en el tipo de bullying con el que lidiaba cuando era una niña o una adolescente, lo veo casi como pintoresco en comparación con lo que pasa hoy. El nivel de body-shaming (insultos y comentarios respecto al físico) y mierdas sin base que hay en internet me llega a poner enferma“, escribió en un ensayo publicado por Teen Vogue.

Incluso aseguró que se ha sentido “incapaz de ser amada después de leer las crueles palabras escritas por extraños que no saben ni una cosa sobre mi”.

La cantante, que ingresó a un centro de ayuda en el 2014 para combatir sus desordenes alimenticios, afirmó estar convencida de que estos trolls fueron responsables en gran medida de que se haya sentido mal consigo misma.

La artista también comentó que al “ver fotos de paparazzis de mi misma y estas acompañadas por desagradables comentarios avivaron mis desordenes alimenticios. La enferma ironía de esto es que cuando estaba en el punto más bajo de mi vida, seguía escuchando lo bien que me veía“.

“Sabía que estaba destruyendo mi cuerpo con mi desorden alimenticio, pero el mensaje que estaba recibiendo era que lo estaba haciendo genial“, agregó.

A pesar de todo esto, Kesha enfrentó sus problemas y progresivamente salió adelante, experiencia que aprovechó de traspasar en el ensayo: “Actualmente estoy escribiendo un álbum que explora cómo mis vulnerabilidades son una fuerza, no una debilidad”.

“Con este ensayo, quiero pasar el mensaje a cualquiera que luche con un desorden alimenticio, depresión, ansiedad o algo más: Si tienes cicatrices físicas o emocionales, no te sientas avergonzado de ellas, ya que son parte de ti. Recuerda que la belleza viene en todas las formas y tamaños y que nadie te puede quitar la magia que tu creas“, finalizó.